dimecres, 14 de febrer de 2018

La música en el desarrollo humano y su impacto educativo

Francisco García-Huidobro Vergara, Licenciado en Música y especialista en Educación Musical

A lo largo de la historia de la humanidad, música, educación, psicología y medicina han estado siempre relacionadas por sus implícitas funciones. En las culturas antiguas, como la griega y romana, se ha atribuido un origen divino a la música, siendo los propios pensadores griegos (Aristóteles, Platón y Pitágoras) quienes postularon que la música poseía cualidades morales y que esta podía afectar al carácter y al comportamiento. Por ejemplo, Aristóteles afirmaba que la música puede actuar sobre la conducta y también imita las pasiones o los estados del alma, entre otras cualidades. Platón consideraba la música como la base de la educación ciudadana, y que esta tiene el poder de elevar el alma hacia un nivel superior, de perfección. El antiguo testamento también nos presenta la historia de David, que sana la locura de Saúl con el tañido de su arpa.

Los recientes avances en los estudios del cerebro han permitido obtener una mejor comprensión sobre la forma en que las actividades musicales pueden influir en el desarrollo del cerebro. Si bien nuestros conocimientos acerca de cómo funciona están todavía en una primera etapa, algunos de los procesos fundamentales que intervienen en el aprendizaje ya han sido establecidos.

El periodo que va desde el momento de la concepción, junto con los primeros años de vida de un niño, representa el más importante de todo individuo, ya que durante el mismo se asientan las bases en la relación entre padres e hijos, como también se origina el desarrollo global de sus funciones, que es lo que permitirá un correcto funcionamiento en la vida diaria.

Los beneficios de la música en el ser humano ya se pueden apreciar desde la etapa prenatal. La estimulación con música en este periodo provoca que el sistema nervioso central del bebé se excite, permitiendo que aumenten los latidos cardíacos y, por medio de este estímulo, se facilite un mayor intercambio de fluidos entre la placenta y el bebé. Además, influye positivamente en la respuesta emocional de la madre, ya que estos sentimientos son transferidos al bebé que está por nacer, creando poderosos y positivos vínculos afectivos a través del amor y la música.

Es importante saber que la música es una forma de estimulación sensorial y cognitiva. El canto desarrolla principalmente las capacidades lingüísticas, y el baile, como efecto de la movilidad de la música, estimula el desarrollo psicomotor y la expresión corporal. Howard Gardner destaca, asimismo, que de todos los dones con que pueden estar dotados los individuos, ninguno surge más temprano que el talento musical.

En la etapa infantil del sistema educativo la música es fundamental, ya que, en primer lugar, ayuda a la integración social y, además, facilita el desarrollo de la autonomía en sus actividades diarias, aportando alegría y energía en el aprendizaje diario.

Las canciones infantiles, acompañadas con gestos en la etapa de alfabetización inicial, permiten mejorar el desarrollo del lenguaje y la comprensión del significado de cada palabra por parte del niño. Este recurso también facilita la enseñanza y el aprendizaje de lenguas extranjeras.

El ritmo merece una mención especial, ya que posee un poder singular para dotar de energía y para poder organizar. Lo podemos definir como orden, ya que organiza los sonidos en el tiempo, y sin este no hay periodicidad. Se le considera el más importante de los elementos para las personas con algún tipo de discapacidad intelectual. Vivenciar el ritmo permite la consecución de un orden, y este pasa a formar parte de la estructuración de la persona.

En resumen, la música es un gran estímulo que consolida el sentido de la audición, aumenta las capacidades perceptivas en el reconocimiento y la discriminación de estímulos, facilita la escucha al focalizar la atención en el contenido musical, permite desarrollar y acrecentar la memoria a largo plazo al aprender letras de canciones y, además, potenciar el lenguaje verbal y no-verbal.

Es importante mencionar que el estímulo musical puede ser aplicado a cualquier individuo, ya que todos podemos desarrollar, mejorar y optimizar nuestras capacidades.

Si el objetivo de la educación es desarrollar sistemáticamente la mente y las capacidades de cada niño, queda claro que la música tiene un rol único e imprescindible en este proceso.

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